Liposucción
No es un tratamiento para adelgazar, sino un procedimiento para esculpir el cuerpo y conseguir una figura más armónica y proporcionada.
Se realizan pequeñas incisiones (2-3 mm) por donde se introducen cánulas finas.
A través de ellas se aspira la grasa acumulada mediante un sistema de succión.
Las zonas más habituales son abdomen, flancos, caderas, muslos, rodillas, brazos y papada.
La cirugía se realiza con anestesia local, sedación o anestesia general, según la extensión.
Indicaciones más frecuentes
Acúmulos de grasa localizada
Mejorar la silueta
Complemento a otras cirugías
Corrección de irregularidades
Preguntas frecuentes
¿Cómo son las cicatrices?
Son muy pequeñas ya que solo se necesita que se puedan introducir las cánulas.
¿Es una cirugía dolorosa?
El paciente refiere molestia y tirantez que se controla con analgesia común.
¿Los resultados son duraderos?
Sí, mientras el paciente mantenga un peso estable. Los adipocitos eliminados son para siempre, pero si el paciente gana peso los adipocitos restante aumentan de tamaño.
¿Quiénes son buenos candidatos?
Pacientes con peso estable y pieles con buena elasticidad que se adapten a la extracción grasa.








